Temes que si alguien se va, se lleve consigo todo el conocimiento aprendido.
Tienes la sensación de vivir en un “lío” y el crecimiento de tu negocio se frena por la desorganización constante.
Pierdes tiempo buscando documentos o datos importantes.
Cada persona del equipo tiene su propio sistema y la información se pierde.
La comunicación interna es deficiente y se generan malentendidos.